Cuánto duran las carillas dentales y cuándo cambiarlas

Cuánto duran las carillas dentales y cuándo cambiarlas

En 1985 el Dr. Calamia describía en la revista Quintessence un método de grabado de la porcelana con ácido fluorhídrico qué iba a resolver el problema de la adhesión de las carillas al esmalte dental. Antes de esa fecha, no había manera de cementar las veneers o carillas dentales de porcelana con garantías de que no se fueran a despegar en el momento más inesperado tal y como venía sucediendo desde la década de los treinta (Dr. C. Pincus). Algunos años después de la publicación de esa técnica del Dr. Calamia y como consecuencia de otras importantes aportaciones adiccionales (silanización, adhesión a esmalte-dentina), se empezaron a cementar las primeras carillas de porcelana con éxito. 

Finalmente en una reseña aparecida en “Reality Now” en diciembre de 1998, se afirmaba que las carillas dentales de porcelana podían durar diez años en buenas condiciones y quizás incluso más, aventuraban. Hoy podemos hablar de un 95-97% de éxito de las carillas de porcelana transcurridos incluso veinte o veinticinco años desde su colocación, siempre y cuando la indicación haya sido la correcta y la técnica de ejecución impecable.

Estas restauraciones adheridas constituyen un importante logro de la odontología y son muy  adecuadas para restablecer la estética y función de los dientes anteriores, ofreciendo además un alto grado de compatibilidad biológica. Las carillas de porcelana han contibuido al éxito social de muchas personas que gracias a ellas pudieron recuperar la seguridad en si mismas y la autoestima, mejorando de esta manera sus relaciones personales y laborales. 

En conclusión, las carillas no son para siempre y aunque pueden permanecer adheridas veinte o más años, a lo mejor no es con la suficiente calidad estética por lo que habría que proceder a su restauración o incluso a la sustitución de las mismas, cosa nada complicada aunque al profano le pueda parecer lo contrario.

Por otra parte, la posible retirada de las encías con el tiempo, es muy variable de unos individuos a otros y no solo tiene que ver con el biótopo gingival, si no además con la higiene y los hábitos de cepillados de cada paciente. De todas formas una discreta recesión de la encía sobre los dientes portadores de carillas de porcelana puede pasar desapercibida durante bastante tiempo y no obligar necesariamente a la sustitución de las carillas. Incluso algunas veces, podrá intentarse la reparación de estas recesiones mediante la utilización de composites estéticos .

La duración de las carillas dentales en boca durante largos años con una apariencia estética aceptable, no deja de ser un hecho sorprendente. Pensemos que los cambios de temperatura pueden oscilar entre 0º y 50º grados (un helado, seguido de un café) y también en las mil y una sustancias químicas tan variadas que introducimos en nuestras bocas constantemente.

Conviene comentar finalmente que las carillas dentales de porcelana se comportan muy bien en otros aspectos siendo las posibilidades de fractura o descementación realmente escasas, y no llegando ni siquiera al 3% en nuestra experiencia de muchos años.

Cambio de carillas antiguas por unas nuevas de porcelana de última generación

Hace treinta años no podíamos imaginar que las carillas de porcelana podrían superar la prueba del tiempo como lo han hecho (20-25años). Sí sabíamos en cambio que las de composite no lo harían y que pasado un tiempo de 8-10 años, sería necesario cambiarlas bien por otras de composite o de porcelana.

También se tenía la idea de que sería posible renovar las carillas de composite simplemente puliéndolas pero la experiencia nos hizo ver que no era así. El composite vira de color “in toto” es decir, no es que envejezcan sus capas mas externas, si no que lo hace la carilla en todo su grosor y por tanto, pulirlas para mejorar su aspecto, no era la solución. ¿Qué hacer entonces?: cambiar las carillas antiguas por completo empezando otra vez desde cero.

Pero si esta iba a ser la solución ¿no sería mejor hacer estas segundas carillas ya de porcelana una vez comprobada la gran longevidad de las mismas?

Y en efecto, esto es lo que venimos haciendo desde hace unos años cuando una persona nos pide cambiar sus antiguas carillas de composite, tanto si las hemos realizado nosotros en nuestra clínica, como si no.

De todas formas, las carillas y fundas de porcelana tampoco se libran de un cambio necesario al cabo de muchos años aunque no precisamente porque cambien de color, que no lo hacen, si no porque a medida que cumplimos años, el límite de las encías puede variar mas o menos haciendo que en algunos casos se imponga la necesidad de su sustitución. Claro que esto sucede mucho más tarde que con las carillas de composite.

 

Dr. A Morillo
Medico Estomatólogo
© Clínica Rosales


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