Los dientes pueden envejecer un rostro. Con los años, se oscurecen, se desgastan, se descolocan y no parece que esto tenga fácil remedio. La bonita sonrisa de aquellos felices años del pasado, nunca más volverá... ¿Nunca?

Una sonrisa madura presenta los siguientes rasgos:

  • dientes más oscuros y con menos volumen,
  • perfil recto del borde de los dientes que confiere una cierta dureza a la línea de sonrisa,
  • un mayor o menor apiñamiento del grupo incisivo inferior con efecto escalera.

Por el contrario, una sonrisa juvenil se identifica por:

  • luminosidad y volumen de los dientes,
  • una mayor longitud de los incisivos centrales con respecto a los incisivos laterales,
  • un perfil de la sonrisa suave y con tendencia curvilínea.

(Ver Rejuvenecimiento Simple y Complejo).