La "invención" de las carillas: una historia de cine

Todo empezó en Hollywood en los años 20 con un sueño protagonizado por el Dr. Charles Pincus, el esforzado dentista de las estrellas en aquel pequeño universo del cine americano...

Las carillas que el doctor Pincus inventó eran ya de porcelana, aunque de quita y pon. Se pegaban precariamente a los dientes con un mucílago y no se podía comer con ellas. Eran "carillas de cine" porque sólo servían para que las estrellas pudieran sonreír a la cámara durante el breve tiempo en que se rodaba un plano. Luego se las quitaban y las guardaban como el mayor de sus tesoros en un pequeño estuche.

Aquel invento era un tanto elemental, como sucede a menudo con los nuevos hallazgos. Sin embargo, el Dr. Pincus hizo algo muy importante: concebir una idea que años mas tarde haría posible las actuales carillas de porcelana.