Las carillas constituyen el más importante logro de la moderna Odontología Estética. Son unas láminas de porcelana que se fusionan a la superficie de los dientes para cambiar su forma, color o posición, consiguiendo así mejorar su aspecto estético. Con carillas es posible, en la mayoría de los casos, llegar a tener una hermosa sonrisa. Este es a menudo, el secreto de esas sonrisas fascinantes de las estrellas, contribuyendo en gran medida a su atractivo y al comportamiento desinhibido que las caracteriza.

Actualmente las carillas están muy conseguidas, son de gran naturalidad y mantienen un buen aspecto durante un tiempo no inferior a quince años. Para que una rehabilitación estética de la sonrisa con carillas de porcelana resulte exitosa, el profesional, además de una larga experiencia, deberá tener un buen criterio estético. Cambiar una sonrisa es una técnica, pero también es un arte.

A veces cuando un diente está muy deteriorado, requiere ser envuelto en su totalidad. Esto es lo que se llama corona o funda. En el caso de los dientes anteriores, las fundas son sólo de porcelana, lo que permite obtener unas cualidades estéticas idénticas a las de las carillas, cuando es necesario alternar unas y otras.