Estética dental

¿Qué es un diente?

Esquemáticamente podría decirse que un diente es un bloque de dentina envuelto por una cubierta de esmalte.  Es precisamente en la dentina donde reside el color del diente, siendo el esmalte, por el contrario, prácticamente incoloro. Por tanto, si queremos blanquear dientes, tendremos que blanquear su interior, es decir, la dentina.

Los geles utilizados en el blanqueamiento dental contienen peróxido de hidrógeno, o bien peróxido de carbamida , un precursor del anterior.
Una molécula de peróxido de hidrógeno tiene un exceso de oxígeno cuyos enlaces son débiles por lo que tiende a desprenderse. Este ion de oxígeno (oxígeno naciente) es muy activo, y dado su bajo peso molecular penetra fácilmente a través de los espacios interprismáticos del esmalte, para alcanzar la dentina.

Una vez dentro de ésta, y dada su avidez por recombinarse,  actúa sobre las cadenas moleculares complejas de los compuestos orgánicos que colorean las dentina, dando lugar a otros mas pequeños, de cadena corta, que son incoloros. Este es el fundamento químico del blanqueamiento dental.

¿Cómo se blanquea la dentina?

Por si solo, el peróxido de hidrógeno es demasiado inestable y su acción liberadora de oxígeno no se extiende más allá de una hora. En cambio, combinado con la uréa y bajo la forma de gel de peróxido de uréa o de carbamida, la liberación de oxígeno persiste durante al menos 6-8 horas, con un pico máximo durante las dos primeras horas. La uréa tiene además la virtud de elevar el pH,  lo cual evita cualquiera alteración que sobre el esmalte podría ejercer un pH bajo. La calidad densa y pegajosa del gel -de gran importancia para la liberación lenta del peróxido- se consigue a base de espesantes tipo Carbopol.

En principio parecería lógico suponer que una mayor concentración de peróxido de carbamida resultaría en un mayor efecto blanqueador. Pero esto no es exactamente así. Otros factores son al menos tan determinantes como la concentración y entre ellos, la viscosidad del gel portador es decisiva así como también el tiempo de contacto, etc.

Los especialistas en blanqueamiento dental alternamos el uso de unos y otros geles así como sus concentraciones, tiempo de aplicación y catalizadores para optimizar los resultados del blanqueamiento dental.

© Clínica Rosales


Este texto, al igual que todos los otros contenidos gráficos de la página y blog de la Clínica Rosales, están protegidos con el correspondiente copyright. Cualquier reproducción de los mismos, debe contar con la autorización de la Clínica.

Recientemente ha quedado establecido en la comunidad científica odontológica que la mejor forma de conseguir un blanqueamiento dental de larga duración, que perdure a lo largo de los años (entre 7 y 10 años) es ampliando el tiempo de contacto con la dentina de las sustancias blanqueadoras. Esto, en la práctica, se traduce por una forma de aplicación de las sustancias blanqueadoras consistente en hacer, no una si no dos o tres sesiones en clínica de aproximadamente 40 minutos de duración cada una, potenciadas con lámpara led. Estas sesiones se acompañaran del uso nocturno de los moldes flexibles cargados con gel blanqueador durante tres o cuatros semanas. Es decir: frente a la rapidez, la lentitud, para conseguir mejores resultados y más duraderos.

Blanqueamiento dental duración

A veces sin embargo, cuando la coloración es poco acentuada, basta con una sola sesión en clínica y 12-14 noches, para conseguir buenos resultados.

Por otra parte parece cada vez mas claro que no es necesario recurrir a concentraciones elevadas de las sustancias blanqueadoras para conseguir el máximo blanqueamiento posible. En cualquier caso los blanqueamientos deben hacerse de forma personalizada, tal y como la Clínica Rosales viene propugnando desde hace ya algunos años, variando a lo largo del proceso las características de los geles, catalizadores, tiempos de aplicación etc.. lejos por tanto de la idea estándar de una metódica igual para todas las personas.

Por lo que se refiere a la sensibilidad que pudiera suceder en algunos casos durante el tratamiento ( nunca después de finalizado el mismo), ésta se ha atenuado en gran manera gracias a la incorporación de nitrato de potasio y flúor en la formulación de los geles utilizados para los blanqueamientos.

Antes de llevar a cabo un blanqueamiento dental es muy importante asegurarse de que no existen circunstancias que pudieran contraindicarlo; por ejemplo unas encías inflamadas y sangrantes son una de estas contraindicaciones. En este caso es necesario hacer previamente un tratamiento periodontal sencillo pero imprescindible. Otros problemas son menos frecuentes.

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Cambio de Carillas Dentales

Cambio de Carillas de Composite por otras de porcelana previo Blanqueamiento Dental 

Es frecuente que una paciente tenga carillas de composite antiguas en los dientes de delante que inevitablemente se decoloran y envejecen con el paso los años. Esta foto ilustra precisamente un caso en el que las dos carillas de composite colocadas años antes en los incisivos centrales superiores, requerían, por razones estéticas, ser sustituidas por otras.

Propusimos por tanto a la paciente que, en lugar de volver a hacer otras dos carillas de composite, hiciéramos un cambio carillas a las de porcelana para conseguir un resultado estéticamente más natural y duradero como se muestra en estas dos fotografías.

En un caso como este en el cual vamos a hacer sólo dos carillas, determinar el color de las mismas es algo mas complicado que cuando se trata de los cuatro centrales o de un frente completo, de modo que hay veces en que se impone hacer los cuatros dientes centrales porque si no solo los dos centrales aisladamente podrían notarse.

Esto es así porque la forma en que la luz se refracta al incidir sobre las carillas de porcelana es distinta de como lo hace cuando incide sobre dientes naturales. Además los cuatros incisivos centrales superiores forman, digamos, una familia, en la que es preferible que no haya diferencias de luminosidad, textura, brillo, etc.  Esta es la razón por la que a veces el profesional hace la propuesta de facetar los cuatros dientes cuando solo los dos centrales lo necesitan ineludiblemente.

Para llevar a cabo el cambio en este caso, no fue necesario hacer una reducción significativa de la cara anterior de los dos dientes a cubrir. Bastó, además, con señalar unos leves surcos marginales sobre la superficie anterior para poder alojar en ellos las carillas dentales de porcelana.

 

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Muchas personas creen que el tabaco mancha los dientes solo en superficie de tal modo que bastaría con una limpieza profesional exhaustiva para devolver a los dientes su color normal. Sin embargo las cosas no son así. Un diente es en realidad un bloque de dentina recubierto de una “cáscara” de esmalte y el color de los dientes, depende en gran manera del color de la dentina, siendo el esmalte responsable tan solo del 5% del color de los dientes en condiciones normales, aunque si está manchado en superficie, como sería el caso del tabaco, este porcentaje puede ser algo más alto.

Por otra parte, el esmalte dental no es una estructura impenetrable y las manchas de nicotina pegadas a su superficie, van liberando poco a poco sus componentes que irán depositándose en el interior del diente, es decir, en la dentina, a la que acabarán tiñendo por completo.

 

¿Se blanquean los dientes manchados por tabaco?

La respuesta es sí. Más aún, a menudo los resultados de un blanqueamiento en fumadores son muy buenos siendo una importante motivación para abandonar el habito de fumar. Hay que señalar no obstante que la coloración que causa el tabaco en los dientes, requiere un tratamiento algo más largo de lo habitual, de tal modo que exigirá al menos un par de sesiones en clínica y de cuatro a seis semanas de utilización nocturnas de los moldes flexibles cargados con los geles blanqueadores de distinta concentración.

En un fumador el seguimiento de tratamiento blanqueador por parte del profesional es especialmente importante para introducir los cambios que fueran evidenciándose necesarios a medida que se van produciendo resultados.

Si soy fumador, ¿puedo hacerme un blanqueamiento dental?

Si vas a continuar fumando, se requerirá como es lógico un mantenimiento periódico sencillo cada 6 o 12 meses, De todas formas cuando un fumador se hace un blanqueamiento con éxito,  suele ser muy motivante para inducirle a abandonar el hábito de fumar.

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